El director Fernando Mierelles (Ciudad de Dios, El Jardinero Fiel, Ceguera) y el guionista Peter Morgan ( La Reina, EL ultimo Rey de Escocia, La otra Bolena) inspirados en La Ronde (1897) de Arthur Schnizler se pasean por una serie de encuentros entre personas de diferentes estratos sociales, relacionados por un interés sexual, y su respuesta ante estas situaciones, como un reflejo de la sociedad en la que vivimos.Una historia que comienza en Viena, y pasa por París, Londres, Bratislava, Denver, Rio y Phoenix, en una película Coral que reúne pequeñas historias cruzadas, en un estilo que ya no es tan novedoso mostrado en BABEL, CRASH, 21Gramos, Las Horas, entre otros.
La intención del director y guionista es traer a nuestra época una historia ya contada, Arthur Schnizler enlaza en 1897, diez historias protagonizadas por parejas de amantes, donde pone de manifiesto el instinto sexual sobre las convenciones sociales, el ser humano queda reducido a lo mas primitivo e innato: el impulso sexual.
Mierelles con su talento y sin melodramas, ni profundidades, narra de forma agradable los encuentros. Si bien aburre en unos tantos, y otros podrían no estar, nos pasea por todas estas ciudades sin sentir los saltos y realmente cuenta una historia circular (360) que se cierra justo donde comenzó, de manera muy sutil presenta desde una comedia romántica hasta un suspenso psicológico que no profundiza en los personajes, porque lo importante es mostrar el momento, ese momento que puede cambiar tu visión de las cosas, sin protagonistas, solo un paseo por cada situación y como reaccionan en cada uno de ellos. No solo en el aspecto de las relaciones o el sexo, sino una mirada soslayada a la moral y aspectos sociales del siglo XXI como la trata de blanca, la reiserción social de un ex-convicto, la perdida de un familiar, las leyes religiosas, infidelidad, etc., todo eso como abre-boca que si quiere el espectador lo digiere o no, sin obligarnos a emitir juicios, son solo cosas que suceden, en un collage de mundo como en el que vivimos, y las va entrelazando de manera inteligente.
Como no hay protagonistas, existe una gama de grandes actores en el reparto como Jude Law, Rachel Weisz, Anthony Hopkin, Ben Foster quien también es americano, Maria Flor quien es Brasilera, acompañados por los europeos Lucia Siposova (Rep Checa), Jamel Debbouze (Francia), Moritz Bleibtreu (Alemania), Vladimir Vdovichenkov (Rusia), quienes gozan de gran popularidad en sus países de origen aunque para nosotros son poco o nada conocidos. Aunque el director afirma no haber agregado nada al guion original confiesa que Anthony Hopkins quiso dar un matiz adicional a su personaje, contando parte de su propia vida, siendo un hombre maduro, exitoso y ganador, que tenia problemas con el alcohol y logra resolverlos.
Aunque se busca un sentido de unidad o un circulo de 360 grados, hay saltos atrás y transiciones que hacen de este un circulo mas o menos cubista, con diferentes caras, y compuesta de pequeños círculos que son las historias, mas como una tela de araña intima y a veces romántica sin intenciones de dar un fuerte mensaje a la sociedad, solo mostrarla tal cual es.
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